Tengo un problema de adicción difícil de superar: No puedo dejar de hablar de política. Ya me pasó cuando tenía 16 años, cuando mi padre me decía: “No vayas al PSUC a coger propaganda comunista, que vamos a terminar todos en la cárcel (ahora dirían en el talego). No lo puedo evitar, sin que nada afecte a mi entorno más inmediato, la política me transforma, más que el Barça, como si Durán i Lleida con calva perfecta rematara a gol olvidando a Henry, o si Zapatero parase con el pecho la maltrecha economía española, y después de hábil regate, sirviera a un balón de oro a la Salgado que baijita, apartara la melena messiana, y definiera un gol que finiquitara el mal resultado de la política de ahora.

Josep Curto, defensor de l'aigua de l'Ebre, i bon polític
Hoy ha sido un día de tertulias. Habitualmente las sigo en la radio, y siendo de los que espera oir a los que gusta oírlos, tampoco me cierro a nuevos comentarios y sobretodo a innovadoras ideas. Sin embargo nada nuevo bajo el sol. Bueno sí. Los dos políticos del PP (apartados y arrinconados por desgracia del partido) que han calentado mis castigadas orejas hoy han aportado más “seny” en pocos minutos, que todas las gaviotas volando sobre falso cielo azul. Y justamente por motivos distintos.
Josep Curto se dio de baja del PP el 14 de mayo del año pasado. Porque es un hombre coherente al que no le hacen comulgar con ruedas de molino, se fue porque no tragaba con la falta de ética de un partido que nunca supo asumir desde la naturalidad ni su triunfo ni su derrota. Curto se sabía fiel sobretodo a quien les había votado para lo que estaba escogido… y llegó un momento en que la incompatibilidad moral le hizo dimitir y como dijo él “Irse a casa”. Olé. Sin embargo, hoy en RAC1 justificaba con exceso la fidelidad de los diputados al partido (sea cual fuere), insinuando que otra actitud supondría un caos de pensamiento.
No, no, al contrario, yo quiero que me representen personas, y cuando más cercanas mejor, porque harto de partidos impersonales, intrínsecos y sellados, necesito a la persona que esté cerca de mis problemas. Que luche porque mi tema no se aparque eternamente en los polvorientos ordenadores de la administración, porque escuche, sepa donde estamos, y al menos con una palmadita en la espalda, nos acostemos a roncar soñando que la vida tiene solución.
En Catalunya Radio, (L’Oracle), a mediodía, Manuel Milián Mestre ofrecía la posibilidad de que Héctor Bofill (renegado por su nombre pagano a la hora de ser bautizado para la Fe cristiana) recibiera las aguas en la villa de Morella. El gran escritor- y sobretodo poeta-, de

Manolo Milián, paraula i sentiment.
Badalona rehusó educadamente la propuesta aduciendo que nunca se había sentido cómodo en esa tesitura. Milián, no hace mucho, escribió un magistral artículo (en el término real de lo que significa magister), en el que abogaba por la necesidad de que el político no dependa de una estructura cerrada, que la disciplina (mal entendida de partido) se traslade a la del pueblo, que el político deje el escaño y pasee las calles mucho antes de la campaña electoral. En definitiva que sean servidores de lo que a la gente le antañe, no de aquello que la gente no entiende.
En la vida se puede creer en las cosas con seguridad o a medias. Una buena prueba de “cagadubtes” es Pilar Rahola, en la que creí hace tiempo, convencido que su discurso iba más allá de la voz cazallera y mediocre. Hoy no me sirve, porque esa gama de saber desde la más contumaz discrepancia política hasta la frivolidad de trapitos y chafarderías en alguna cadena privada, me hacen renunciar a ídolos del pasado, apalancados en la fácil comodidad y carentes de cualquier credibilidad. Rahola quiere el pan y la sal pero lo niega a quien lo quiere. Hay que buscar, pero ya, hombres y mujeres íntegros en la política.

Francesc Boya, síndic d'Aran, defiende los intereses de su gente
Tal vez la prueba más contundente sea la de Francesc Boya, síndic d’Arán, adscrito en el Parlament por el PSC, que en el tema de las veguerías ha manifestado: -”Yo por encima del partido, me debo a la gente del Valle”. Sabias palabras y mejores propósitos, aunque yo, como humilde conductor de autocar que frecuenta esos parajes, intuyo lo que se cuece.
Etiquetas: Reflexions i pensaments
Pues a mi me gusta mucho Rahola, pero la Rahola de los artículos de la Vanguardia. Es lo mejor que hay en análisis periodístico. La del Cuní no está mal, y la de las tertulias de TV no me interesa. Pero que tengo una vena más frivola, no impide que sus articulos sean de mucho calado. Para mi es analista de referencia.
Respecto a Boya, creo que es un populista de tres al cuarto, que vende un producto local para que garantizar su reelección. no me fio un pelo. Politico honesto? Más bien demagogo.
Por otro lado, interesante tu blog, de verdad. Me ha enganchado. Lo he encontrado precisamente buscando un artículo de Rahola que me habían recomendado. Si puedo, lo continuaré mirando. Me gusta la gente con criterio propio.
Muchas gracias por tus amables comentarios, yo de Pilar lamento que pretenda abarcar mucho y a veces sea esclava de sus palabras. En cuanto a Boya por eso comento al final que sé lo que se cuece, porque hace muchos años que voy al Valle de Arán por trabajo y hablo con las gentes de allí. Bienvenido a esta humilde casa y saludos.
Por puntos: JEJEJE
La Rahola es la mejor polemista de televisión de este país y una de las mejores columnistas politicas… Luego se vende al mejor postor, supongo que para pagar la hipóteca y es entonces cuando se convierte en un monstruo indefendible.
El Boya es un arrimahombros, pero la vall d’Aran tiene todo el derecho del mundo a decidir lo que quieren ser, igual que nosotros.
Que decir de Curto y Milián y algunos otros excomulgados ( por inicitiva propia o inducida) del PPC. Lo poco bueno que tienen y lo desaprovechan… Aunque después ellos no son (o no quieren) sercapaces de refundar (o unirse, esto por desavenencias personales) un partido de Centro Liberal digno de ser votado.
Si me olvido algo me lo recuerdas… De la Salgado, del Pepiño y del ZP paso de hablar que me caliento demasiado.
Felicidades por el Primer año.
Muchas gracias campeón. No, no te olvidas nada y como siempre aportas mucho. Un abrazo.