En Villareal se ha puesto el sol. El submarino amarillo ha dejado de flotar para quedar varado en las profundidades de la segunda división, a la espera de que vengan tiempos mejores y como el Ave Fénix, sepa resurgir de sus cenizas. No es el primer equipo que pasa por semejantes malos tragos, también Deportivo, Atlético de Madrid o Valencia combinaron tiempos de gloria con batacazos sangrantes y de larga convalecencia.

Las circunstancias han llevado a una buena entidad al abismo, pero volverán.
Ahora bien, ¿dónde está el error? ¿Cuál ha sido el motivo por el que un equipo que empezó jugando Champions ha caído al foso? Probablemente tiene razón el fracasado Lotina al manifestar que hay muchas cosas raras en el fútbol español, aunque también él sabe que acumula cinco descensos con otros equipos e imagino que muy satisfecho no puede -o no debe estar-. Una entidad de una localidad pequeña en comparación con los monstruos de las grandes ciudades, que supo hacer bien su labor combinando una buena dirección técnica y cantera, probablemente es un gigante con pies de barro y a perro flaco… ya se sabe.
Claro que nada importante al lado del escándalo de Bankia. Aquí ya no hablamos de segunda división sino de deporte barriobajero. Hace quince días su presidente Rodrigo Rato anunciaba beneficios. Ahora ha sido nacionalizado. Álvarez Cascos (quien te ha visto y quien te ve) justificaba el craso error diciendo que a veces para generar confianza en la gente no hay que contar toda la verdad. Pues si esta es la política que hemos de esperar los ciudadanos, aviados estamos.
Y es que en este país sabemos que rectificar es de sabios, pero de sabios equivocados que al rectificar se equivocan de nuevo. La nacionalización pasa por asumir los

Con 1.200.000 euros y su edad, pron to lo encontraré viajando, aunque no sea con el Imserso
activos tóxicos de la entidad que pagaremos entre todos-, inyectar 10.000 millones de euros, -en detrimento de educación, sanidad y otras necesidades inmediatas que tiene la sociedad- y correr un tupido velo para que el escándalo muera en el sueño de los justos. Con ello evitan que las acciones tengan valor cero, pero no podrán frenar la caída en picado en la bolsa. Eso sí, para que su ex-presidente no tenga tentaciones pecaminosas, se le da una indemnización de 1.200.000 euros con la condición de que no fiche por ninguna entidad bancaria en los próximos dos años. Imaginemos que esta tarde cuando llegue a mi empresa le digo a mi jefe que me voy, que me de un millón largo de euros y que no sufra que no pienso conducir un autocar en los próximos tiempos. Las carcajadas harían temblar las paredes del edificio y probablemente me ingresarían en el frenopático más cercano. Más bien lo que puede pasar, si tengo la desgracia de caer enfermo un cierto tiempo, -toquemos madera-, es que con un poco de calderilla me encuentre los lunes al sol.
Gigantes con pies de barro, como la misma España. Mariano Rajoy ha encontrado la horma de su zapato, y ha descubierto que la Moncloa no es el Edén de Madrid. Aunque siguiendo con el corregir de la sabiduría una vez más cae en errores de antaño, priorizando AVE en el que nadie viajará, e infraestructuras faraónicas que no se usarán. Mientras en Europa tienen todo un enjambre de moscas detrás de la oreja, y a pesar de los cambios de mentalidad que llegan desde París, los bancos españoles van a ser auditados. El ejemplo de Grecia es demasiado cercano en el tiempo como para que la historia olvide.

La Moncloa no parece ser ni el paraíso terrenal, ni el cielo prometido.
Mis vaticinios son claros y contundentes: Hablando de Grecia, tendrá que salir del euro, volver al dracma y devaluarlo. Condonar la deuda que tiene con los países que le han prestado dinero, en especial Alemania-, y empezar desde cero. En España pronto nuestras entidades bancarias dejarán de tener nombres autóctonos y serán siglas y lemas en otros idiomas los que velarán por nuestros pingües ahorros. Mariano no podrá agotar la legislatura y el gobierno de concentración nacional verá la luz irremediablemente. Por cierto, aunque los medios de comunicación eviten informar, en la vieja Atenas ya ha empezado el corralito. Y me gustaría saber cuanta gente aquí ha empezado a retirar el líquido de las cuentas de Bankia mientras las participaciones preferentes siguen sangrando cruelmente los ahorros de jubilados y otros contribuyentes.
Mientras tanto el año pasado 62.000 jóvenes con formación universitaria tuvieron que emigrar a otras tierras en busca del condumio que le niega su país. Escapad gente tierna/ que esta tierra está enferma/ y no esperes mañana lo que no te dio ayer. Recitaba Serrat en su canción Pueblo Blanco.
Prepárense señoras y señores porque por desgracia éste es sólo el preludio del drama venidero.





Malgrat el meu estat anímic segueix arrossegant-se per les sínies més abismals, un petit gresol crema dubitativament al costat del Sant, a l’ermita assotada pels vents i les aigües, que cada any dorm en el somni dels justos, oblidada si no fóra per algun excursionista, i que a les postrimeries de l’abril s’omple de gent a la plaça i de cotxes als bancals. Marcos bienaventurado, cronista del Señor.
La seva marxa com a alcalde de l’Ajuntament de Madrid ha estat pol.lèmica, no només per les seves gresques (no festives) amb la Presidenta Aguirre, sino pel deute històric i sense precedents ni possibilitat de superació arreu, de més de mil milions d’euros, només a proveïdors. Com diria un castís de Lavapiés: “Ha dejao el Ayuntamiento como un solar. En alguns casos petits empresaris que vàren invertir per suministar a la ciutat, i que ara es troben que anant tot bé, (és a dir, en el supòsit que el Govern accepti fer-se’n càrrec del deute mitjançant un crèdit) no cobraran fins a quatre anys vista. Una situació semblant a la de la Generalitat Valènciana.

